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Postura Sway Back
Aunque a simple vista puede pasar desapercibida, la postura sway back representa mucho más que una simple “mala postura”. Se trata de un patrón de alineación en el que el cuerpo, sin darnos cuenta, reestructura su posición en el espacio de forma compensatoria, lo que puede alterar significativamente la biomecánica corporal. Estas adaptaciones, aunque inicialmente ayudan a mantenernos erguidos con el mínimo esfuerzo muscular, a largo plazo afectan al rendimiento físico, favorecen molestias persistentes y comprometen el equilibrio postural.
Podríamos imaginar el cuerpo como una torre de piezas de madera, como el clásico juego del Jenga: cuando las piezas se desplazan de su eje, la torre sigue en pie, pero cada movimiento futuro la vuelve más inestable. Algo similar ocurre en el sway back: el cuerpo sigue funcionando, pero cada gesto, paso o respiración exige más esfuerzo o genera compensaciones que, con el tiempo, pueden traducirse en disfunciones o dolor.
En este artículo exploraremos en profundidad qué es exactamente la postura sway back, cómo se manifiesta y cómo este patrón postural afecta a la organización corporal y al movimiento. Analizaremos su impacto en la respiración, la marcha y los patrones de movimiento, y por qué es clave entenderla si queremos prevenir lesiones y optimizar la eficiencia del cuerpo en movimiento.

¿Qué es la postura de Sway Back?
La postura corporal y las alteraciones posturales
Para comprender las alteraciones que se producen en la postura sway back, es importante partir de la base:
¿Qué entendemos por postura corporal?
La postura cambia según cómo percibe tu cerebro el entorno. La postura no es una posición rígida o estática, sino una expresión dinámica del estado del sistema nervioso, la respiración, la fuerza, el entorno y los hábitos motores diarios de cada persona.
“La postura es más que cómo te ves, es una ventana de cómo funciona tu cuerpo”⚙️
🧠 La postura está en un ajuste constante. El SNC interpreta, ajusta y reprograma la postura en respuesta al entorno. Si quieres aprender más sobre la postura y su relación con el manejo de la gravedad puedes leer más en el siguiente enlace:
- La postura corporalLa postura corporal
Si el entorno sugiere una amenaza, el SNC activa patrones de protección que se pueden arraigar.
Las alteraciones posturales deben interpretarse como adaptaciones a condiciones internas y externas. Algunas de estas adaptaciones pueden ser funcionales, mientras que otras tienden a generar desequilibrios y sobrecargas.
La postura sway back pertenece a este grupo de patrones compensatorios. La pelvis se encuentra adelantada con respecto al tórax y en consecuencia la lumbar se rectifica y la espalda alta se ve muy redonda y encorvada.

(A) Posición del pecho estirado hacia adelante. (B) Postura ideal (C) Pecho alineado detrás de la pelvis. (D) “Síndrome de tijera abierta”. Las flechas indican una posición anormal del tórax bajo condiciones patológicas.
Si quieres profundizar y explorar más sobre las alteraciones posturales haz clic en el siguiente enlace:
- Alteraciones posturales y compensaciones comunesAlteraciones posturales y compensaciones comunes
¿En qué consiste la postura sway back?
La postura sway back es un patrón postural compensatorio en el que el cuerpo se alinea de forma pasiva, desplazando su peso hacia estructuras pasivas (ligamentos y articulaciones) en lugar de distribuirlo activamente mediante el sistema muscular que aportaría la estabilidad. Esta postura puede tener un impacto significativo en la biomecánica corporal, el equilibrio postural y la eficiencia del movimiento en general.
🧠El cuerpo está tratando de encontrar un centro de masas neutral en la línea media del cuerpo en un intento de controlar y manejar la gravedad. Parece “caído hacia atrás”, al desplazarse la masa corporal hacia atrás en busca de equilibrio y de la eficiencia energética, lo que altera la alineación del eje gravitacional, alejándose de la postura “ideal”. El organismo organiza las curvaturas espinales alrededor de la línea media del cuerpo para trabajar en contra de la gravedad que nos empuja hacia abajo
La postura sway back puede parecer una mala postura común, pero es en realidad un patrón adaptativo complejo con repercusiones funcionales y biomecánicas profundas.
👁️A simple vista externa, puede haber similitudes con la anteversión pélvica (APT), especialmente en la zona lumbar. Sucede a menudo en muchas personas, que promovido en gran medida por determinados hábitos, van orientando su pelvis hacia una inclinación anterior (APT) que se asocia a un aumento de la curvatura lumbar (hiperlordosis lumbar). ⚠️ Cuando esto ocurre, a menudo, se crea también una necesidad se aumentar la curvatura torácica (hipercifosis torácica) con el fin de mantener el centro de masa más equilibrado.
🔎No obstante, la postura sway back implica una retroversión pélvica con el centro de masas desplazado hacia atrás. Al estar muy adelantados con respecto al centro de masas, la forma de “equilibrarse” es tratar de retroceder, y una buena forma de hacerlo es a través de una activación de los glúteos y de los rotadores externos, que empujarán la pelvis hacia abajo (inclinación pélvica posterior -PPT) y redondeará la parte baja de la espalda. Esto genera una biomecánica pasiva más pronunciada, lo que significa que el cuerpo se “cuelga” de estructuras pasivas en lugar de mantener la activación muscular que daría estabilidad.
Causas de la postura Sway Back
Un individuo con este patrón postural lidia con múltiples capas de compensación debido a múltiples factores como son la genética, los hábitos de vida, trabajo, el deporte practicado. Esta postura es común en:
- Personas sedentarias que pasan muchas horas sentadas en mala postura.
- Individuos con hipermovilidad o laxitud ligamentosa.
- Personas que han sufrido lesiones en la columna o la pelvis y desarrollan compensaciones crónicas.
- Personas que hacen entrenamiento de fuerza con una mala prescripción que no tiene en cuenta el equilibrio postural.
Biomecánica corporal alterada
Si bien, es cierto que una postura alterada no está correlacionada con el dolor, si que una postura como esta puede crear limitaciones ante determinados movimientos.
Centro de masas atrasado
🔍Los cambios en el Centro de Masas (CdM) influyen en la inclinación de la pelvis y las curvaturas de la columna, pero también ocurre al revés. Una cifosis torácica puede desplazar el CdM generando compensaciones posturales.
En la postura sway back, el centro de gravedad (CdG) se sitúa por detrás de la base de soporte. Esto obliga al cuerpo a realizar múltiples ajustes compensatorios para mantener la estabilidad:
- Hipercifosis torácica.
- Hiperextensión de las rodillas
- Aumento del tono en los erectores espinales.
- Tensión en la región cervical alta para “recolocar” y “sostener” la cabeza adelantada.
El cuerpo no “cae”, pero consigue equilibrio a costa de tensar estructuras que no están diseñadas para soportar cargas prolongadas.
Apoyo en estructuras pasivas
En vez de mantener una activación tónica funcional de la musculatura postural (glúteos, abdominales profundos, flexores cervicales…), el cuerpo “descansa” sobre ligamentos, cápsulas articulares y estructuras óseas. Esto reduce el gasto energético inmediato, pero aumenta el riesgo de sobrecarga a largo plazo.
Desequilibrio entre cadenas musculares
En este patrón, la cadena posterior (especialmente el recto anterior abdominal, isquiotibiales, erectores espinales y trapecio superior) suele estar sobreactivada, mientras que la cadena anterior profunda (como los glúteos o los abdominales profundos) aparece inhibida o elongada.
Este desequilibrio genera un entorno propenso a disfunciones:
- Reducción de la movilidad torácica.
- Aumento de la rigidez en la musculatura lumbar.
- Inhibición del glúteo mayor y medio, cruciales para la estabilidad y propulsión.
- Sobrecarga de los flexores de cadera (psoas) y de la musculatura cervical accesoria.
Características clave y signos relevantes
La postura sway back es un ejemplo claro de cómo el cuerpo compensa de forma estructurada para ahorrar energía, aunque a costa de perder eficiencia biomecánica. En este patrón, múltiples segmentos del cuerpo se desorganizan entre sí, provocando un desplazamiento del centro de masas y un uso excesivo de estructuras pasivas. A continuación, desglosamos las principales características de este patrón:
Antepulsión de la pelvis con retroversión
Una de las principales confusiones al observar esta postura es que, a pesar de que la pelvis parece desplazarse hacia delante respecto a los pies, su inclinación real es posterior (retroversión). Es decir, el cuerpo se apoya sobre los ligamentos en lugar de mantenerse activo muscularmente.
🔁 Este desplazamiento anterior de la pelvis en relación con los pies provoca una rectificación lumbar. La lordosis natural desaparece, y la zona lumbar se vuelve plana (más flexionada). Si el pecho se alinea detrás de la pelvis deriva en una cifosis torácica fija, falta de movimiento segmentario en los segmentos torácicos medios, hombros redondeados, favorecido por acortamiento de la musculatura pectoral. El esternón suele verse más deprimido y las costillas inferiores menos prominentes.
En la imagen 3 (de Anatomy Trains) vemos una inclinación anterior de los miembros inferiores, lo que supone un desplazamiento anterior de la pelvis en relación con los pies; sin embargo, la pelvis presenta una inclinación posterior en relación con el fémur. La caja torácica presenta un desplazamiento posterior en relación con la pelvis y la cabeza muestra un desplazamiento anterior en relación con la caja torácica, reflejando un patrón tristemente habitual en el mundo occidentalizado.

En resumen, bajo este patrón tenemos:
- Caja torácica desplazada hacia atrás
- Pelvis desplazada hacia delante
- Cabeza proyectada hacia delante
Aun así, si tomamos referencias verticales desde el plano sagital, la caja torácica puede parecer neutra en relación con los pies, y la cabeza relativamente alineada con la pelvis. Pero el “engaño visual” está en la descoordinación entre los segmentos, lo que impide un stack eficiente.
🔒 En un patrón sway back, el stack es casi imposible, y por tanto, la capacidad de “presurizarnos” tan importante para producir fuerza, ya que cada bloque del cuerpo se encuentra fuera de sincronía.
Mucha compresión posterior
El cuerpo, al percibir que se desplaza demasiado hacia delante dentro de la pelvis, responde con una compensación hacia atrás. Esto lo consigue reclutando de forma excesiva extensores de cadera como el glúteo mayor y los isquiotibiales, creando una especie de “freno posterior” para no perder el equilibrio. En consecuencia, hay un cierre de la “pelvis inferior”
Este patrón, por el elevado tono de los rotadores externos de cadera, genera:
Sensación de agarrar el trasero o glúteos contraídos constantemente.
Ilíacos en rotación externa.
Contranutación del sacro mantenida (sacro inclinado hacia atrás y hacia abajo).
Compresión sacroilíaca entre el sacro y la tuberosidad isquiática.
Activación sostenida de músculos como los glúteos, isquiotibiales, recto abdominal y posiblemente oblicuos externos.
Recto abdominal con exceso de tono
A menudo, el recto abdominal que tiene inserciones en la parte inferior de la caja torácica y la parte inferior de la pelvis (sínfisis púbica), se muestra excesivamente tenso y tira del tronco hacia abajo y hacia atrás, y del pubis hacia arriba, promoviendo una apariencia visual de “espalda encorvada” propia del patrón sway back. Fujitani y colaboradores (2017) demostraron que los sujetos que tienen esta representación postural presentan una gran actividad del recto anterior del abdomen. Esto puede contribuir a limitar el movimiento de la parte anterior de la caja torácica.

Debido al exceso de tono del recto anterior del abdomen la pelvis se coloca en “inhalación”. El recto abdominal es fundamentalmente un músculo que participa de forma secundaria y accesoria en el proceso de respiración, durante la fase de exhalación. Sin embargo, en este patrón adopta una posición de “inhalación”.
Además, en ausencia de una óptima estabilización primaria, el recto abdominal participa, junto a la cadena extensora, en el control del plano sagital.
Abdomen inferior más abultado
💬 “¿Por qué se me abulta el abdomen inferior aunque esté en forma?”
Uno de los signos visuales más frecuentes —aunque muchas veces malinterpretado— en personas con postura sway back es la protrusión o abultamiento del abdomen inferior, incluso en personas delgadas o con buen tono muscular.
El desplazamiento pélvico también afecta la posición de las vísceras, que se ubican más abajo y más hacia delante y hace que abdomen inferior se vea abultado, aunque no exista sobrepeso ni debilidad abdominal. A esto se suma que, al estar la caja torácica desplazada hacia atrás, no hay una buena contención anterior de la presión intraabdominal.
Esta reubicación obliga al suelo pélvico a soportar un peso interno constante, generando una carga excéntrica y sostenida que excede su función de base estabilizadora y esfinteriana. El resultado es un estrés acumulado que puede derivar en una serie de disfunciones, tanto en mujeres como en hombres.
Es como si el cuerpo estuviera colgando internamente hacia delante, y el suelo pélvico tuviera que frenar constantemente esa caída.
Entre las disfunciones más frecuentes que pueden estar relacionadas con este patrón encontramos:
- Sensación de pesadez o presión en la pelvis.
- Incontinencia urinaria de esfuerzo (en actividades físicas, saltos, tos, etc.).
- Dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia).
- Prolapsos viscerales (desplazamientos de órganos como vejiga, útero o recto).
- Dificultades para iniciar o mantener la micción o la defecación.
- Hipertonía del suelo pélvico, que puede generar síntomas similares a la debilidad muscular, al impedir una activación coordinada.

El posicionamiento adecuado de la caja torácica sobre la pelvis (stack) es la base para una buena función del suelo pélvico. Esta relación óptima entre diafragma torácico y diafragma pélvico es esencial para presurizar correctamente la cavidad abdominal, coordinar el movimiento respiratorio con el control postural, y favorecer la activación refleja del core profundo.
Cuando la caja torácica está desplazada hacia atrás (como ocurre en la postura sway back) y la pelvis está en retroversión (PPT), se rompe esta alineación funcional. El diafragma no puede descender correctamente durante la inhalación, la presión intraabdominal se desorganiza, y el suelo pélvico deja de trabajar en sinergia, pasando de ser un sistema dinámico y adaptable, a uno tenso, reactivo e ineficiente. Un suelo pélvico sobrecargado y sin capacidad de respuesta afecta la estabilidad lumbopélvica, la eficiencia respiratoria y la capacidad de generar fuerza.
Si quieres aprender más sobre esta relación diafragma y suelo pélvico, puedes leer el siguiente artículo:
- Diafragma y suelo pélvico: una relación de sinergiaDiafragma y suelo pélvico: una relación de sinergia

Las puntas de los pies apuntan hacia afuera
Otro de los signos comunes es que las puntas de los pies van apuntar hacia afuera. Comúnmente se denomina “pies de payaso”. Entre las causas, se da una rotación externa en ambas extremidades inferiores, que orientan el fémur hacia afuera. Además, se asocia a una excesiva rigidez en los isquiotibiales, especialmente en el bíceps femoral.
Se crea una tendencia de caminar con las puntas hacia afuera, tal como si fueran vaqueros del lejano oeste. Esto se acentúa más al correr. Esto puede provocar:
- Sobrecarga en fascia plantar, tibial posterior, tendón de Aquiles.
- Mal aprovechamiento del primer radio (dedo gordo) en la fase de propulsión de la marcha.
- Inestabilidad del arco plantar y compensaciones en tobillo y rodilla.

Una mandíbula prominente
En muchos casos, este patrón postural se asocia con una mandíbula prominente o proyectada hacia delante, lo que puede alterar la oclusión dental, afectar la articulación temporomandibular (ATM), e incluso modificar patrones respiratorios y la mecánica deglutoria. Aunque este vínculo aún requiere más investigación, sugiere cómo la postura del cuerpo influye en estructuras tan aparentemente alejadas como el rostro o la mordida, recordándonos que el cuerpo funciona como una unidad integrada, donde todo está vinculado.
Limitaciones en determinados movimientos
Esta postura condiciona el movimiento al restringir o limitar el acceso a determinadas mecánicas de movimiento en múltiples articulaciones, al modificar el eje de gravedad, alterar la orientación de los segmentos corporales y tensar excesivamente determinadas cadenas musculares. Como resultado, se ve comprometida la distribución de cargas, la eficiencia neuromuscular y la forma en que se encadenan los gestos motores durante la marcha o el entrenamiento.
Estas son algunas de las limitaciones del movimiento más comunes en personas que presentan este patrón sway back:
Limitación de la rotación interna de cadera
En este patrón claramente está magnificada la rotación externa en sus caderas, lo que restringe activamente la capacidad del cuerpo para acceder a la rotación interna de cadera, siendo una mecánica esencial para múltiples gestos motores como caminar, correr o ponerse en cuclillas.
En nuestra biomecánica genuina, necesitamos rotación interna de cadera para que la pelvis se desplace hacia delante sobre el fémur. Se trata de movimiento que ocurre naturalmente durante la marcha. Cuando el fémur está excesivamente girado/rotado hacia afuera, esta mecánica se ve restringida o limitada.

Sin rotación interna, no hay transición efectiva del peso corporal ni estabilidad durante la marcha.
Además, esto impide el buen trabajo del glúteo medio y menor, alterando la estabilidad lateral de la pelvis y el control sobre el plano frontal.
Limitación en la flexión del hombro asociada a la compresión escapular
La estrategia compensatoria afecta a la parte superior del cuerpo. Al estar la caja torácica un poco “aplastada” hacia delante, se generará compresión en la parte posterior de la caja torácica, entre las escápulas. Las escápulas tienden a acercarse y generar más curva torácica lo que aumenta el ángulo en la lumbar a través del tono de los extensores lumbares. Se limita la expansión posterior del tórax.
Limitación en la flexión glenohumeral (hombro). Esta condición afecta indirectamente a la movilidad escapular y del hombro. Las escápulas necesitan rotar hacia arriba y deslizarse lateralmente sobre la parrilla costal para permitir una flexión completa del hombro. En este patrón swayback la parrilla costal se vuelve rígida y la escápula permanece “atascada” perdiendo capacidad de movimiento libre sobre la parrilla costal. Por tanto, existirá una limitación alrededor de los 90º cuando tratamos de elevar el brazo por encima de cabeza, en el momento que la escápula necesita deslizarse para asistir al movimiento del hombro.
Además, la compresión también se traslada a la parte delantera de la caja torácica por lo que aumenta la dificultad para alcanzar rotaciones internas y externas funcionales del hombro. La escápula queda fijada en una posición de rotación externa relativa, por lo que el húmero tenderá a caer en rotación externa para acompañar esta posición. Esto hace que la rotación externa del hombro esté facilitada (en muchos casos de forma pasiva), mientras que la rotación interna está limitada.
¿Qué implicaciones pueden tener estas limitaciones del hombro y la cintura escapular?
- Dificultad para llevar la mano a la espalda (como al abrocharse un sujetador o rascarse la escápula opuesta).
- Incapacidad para rotar internamente sin compensar con flexión o extensión lumbar.
- Posible pinzamiento subacromial al elevar el brazo si no hay rotación interna suficiente durante la abducción del brazo. Por eso, el clásico pinzamiento de hombro está asociado a una cifosis excesiva en la columna torácica que es propia de la espalda redondeada (patrón swayback)
🧠El hombro necesita un entorno torácico móvil y estable; si este no existe, el hombro se vuelve rígido y vulnerable.
Bloqueo en extensión de la zona torácica alta (T4–T8)
Existe una pérdida de capacidad de extensión segmentaria en la columna torácica. En este patrón “swayback” al adoptar una actitud “cerrada” se desarrolla un bloqueo en la zona torácica alta, especialmente entre T4 y T8, que es una región clave para permitir la expansión posterior del tórax.
Esto puede crear ciertas resistencias al flujo del aire durante la inhalación. Las costillas posteriores tendrán más dificultad para abrirse hacia fuera y hacia atrás, por lo que el aire se redigirá hacia la parte anterior y superior del tórax, lo que favorece el desarrollo de patrones respiratorios accesorios, perdiendo función del diafragma como motor de la respiración y afectando al control postural que depende de una buena presurización torácico-abdominal.
Movilidad del pie-tobillo
Este posicionamiento que adoptan los pies en la postura sway back impide que el pie se asiente completamente en el suelo y tenga un apoyo activo del primer metatarsiano. Dificulta lo que se conoce como “trípode plantar” donde el pie contacta en el suelo sobre 3 puntos clave: el talón, la base del primer meta y la base del 5º meta.
Se produce una pérdida de pronación funcional. El patrón sway back suele acompañarse de pies que adoptan una posición de supinación o colapsan “pasivamente” hacia afuera (bloqueados en supinación). Esta postura impide que el pie se “abra” o “relaje” adecuadamente en el contacto con el suelo. Conviene recordar que la pronación es un movimiento clave del pie para amortiguar la carga y permitir la transición hacia la fase media de la marcha.
Se crea una restricción en la dorsiflexión del tobillo. En este patrón, es habitual ver una base de sustentación adelantada (piernas proyectadas hacia delante), lo que condiciona la flexión dorsal del tobillo y afectando a la biomecánica de la marcha porque entre otras cosas, la tibia no puede avanzar correctamente hacia delante.
Si quieres profundizar más sobre cómo el pie influye en la postura corporal, puedes hacerlo en el siguiente artículo:
- Influencia del pie en la postura corporalInfluencia del pie en la postura corporal
Implicaciones sobre la respiración, el equilibrio y la estabilidad
En la postura sway back, la caja torácica se encuentra desplazada hacia atrás respecto a la pelvis, que implica la pérdida de apilamiento óptimo sobre la pelvis e impide una adecuada presurización intraabdominal, ya que el diafragma no puede moverse de forma eficaz durante la respiración por la posición comprimida del tórax . El colapso torácico limita la expansión costal y diafragmática, y favorece un patrón respiratorio disfuncional más alto, superficial y costal. Esto afecta el ritmo y la capacidad de oxigenación durante la marcha prolongada o esfuerzos submáximos.
“La expansión posterior del tórax es necesaria para que el diafragma pueda moverse en todo su rango y generar presurización adecuada. Si el aire no puede ir hacia atrás, todo el sistema se colapsa hacia delante”
El equilibrio depende de mantener el Centro de Gravedad (CdG) dentro de la base de soporte. La postura sway back modifica la relación entre el centro de gravedad y la base de soporte, afectando el equilibrio postural de forma significativa. El cuerpo busca evitar la caída desplazando las masas corporales hacia atrás, confiando en los ligamentos y estructuras pasivas.
Al tener las caderas en una rotación externa constante, se modifica la orientación de los fémures, lo reduce la base interna de sustentación y condiciona la estabilidad.
🧠 Desde el punto de vista del sistema nervioso central (SNC), estas compensaciones son interpretadas como amenazas, lo que puede generar patrones crónicos asociados a rigidez y, en el peor de los casos, con dolor.
Cómo afecta la postura sway back a la marcha
Desde una perspectiva biomecánica, la marcha se define como una secuencia repetitiva de movimientos coordinados que permiten el desplazamiento bípeda en un ciclo regular de pasos, cada uno de los cuales involucra a prácticamente todos los sistemas del cuerpo (Whittle, 2014).
- El ciclo de la marcha humanaEl ciclo de la marcha humana
La marcha alterada es una de las consecuencias funcionales más evidentes de la postura sway back. Aunque el cuerpo puede seguir caminando, lo hace de forma menos eficiente y más propensa a compensaciones.
Cambios en la fase de apoyo
En la fase de contacto inicial, el peso se descarga más hacia los talones.
La extensión exagerada de las rodillas reduce la absorción del impacto.
El tronco tiende a moverse hacia atrás en lugar de proyectarse hacia delante.
Limitación en la propulsión
Al tener los glúteos inhibidos y la pelvis en retroversión, la capacidad de extensión de cadera se reduce.
Esto afecta la propulsión en la fase final de la marcha, generando un patrón de paso más corto y menos eficiente.
Pérdida del control segmentario
La rigidez en el tronco limita el movimiento rotacional, necesario para la fluidez del paso.
Esto genera patrones compensatorios desde hombros o caderas.
Relación de la postura sway back con el dolor miofascial y articular
La postura sway back, al igual que otras posturas comunes, no es una patología en sí misma, ni tiene que estar correlacionada con dolor o disfunción. Diversas investigaciones contemporáneas así lo sugieren, la forma en la que te “paras” de pie, no se relaciona con dolor.
El factor que sí puede influir y relacionarse con dolor es al momento de tener una limitación o restricción en determinados movimientos y la repetición. El patrón sway back se asocia a rangos de movimiento reducidos y eso cambia la distribución de las cargas en nuestros gestos, ya sean cotidianos o en la práctica deportiva, lo que sí puede contribuir a la aparición de molestias o dolores
Una mayor presión en ciertas áreas del cuerpo sí puede ser un factor predisponente de molestias, dolores o lesiones. Así, dependiendo de factores diferenciales como el estilo de vida, el entrenamiento, lesiones, etc, podría asociarse a:
Dolor lumbar por rigidez de los erectores espinales y compresión posterior.
Dolor cervical por adelantamiento de la cabeza y sobrecarga de la musculatura suboccipital.
Problemas en la respiración por el colapso torácico.
🧠 Una postura sway back no duele por sí misma, pero reduce la capacidad de adaptación del sistema musculoesquelético. Y cuando algo deja de adaptarse, aparece el dolor, la sobrecarga o la lesión.
Conclusiones
La postura sway back no debe entenderse simplemente como una mala alineación corporal, sino como un patrón adaptativo que el cuerpo adopta ante la falta de movimiento y los hábitos sedentarios prolongados. Es una estrategia de bajo gasto energético, pero que a medio y largo plazo sacrifica estabilidad, movilidad y control motor.
Este patrón puede mantenerse durante años sin generar síntomas, pero progresivamente va limitando el movimiento, afectando la marcha, alterando el patrón respiratorio y generando sobrecargas en zonas como la zona lumbar, sacroilíacas, suelo pélvico o cintura escapular.
Comprender la sway back implica:
✅ Observar cómo se organizan la pelvis, el tórax y la cabeza en relación con la base de sustentación.
✅ Reconocer las limitaciones articulares que genera este patrón.
✅ Valorar su impacto en el control postural, la eficiencia del movimiento y la prevención de lesiones.
✅ Entender que no se corrige “poniéndose recto”, sino restaurando dinámicas funcionales.
🔍 En próximas entradas abordaremos cómo identificar de forma práctica este patrón a través de test funcionales, y cómo implementar estrategias progresivas de readaptación postural y respiratoria que permitan recuperar el stack, el control de masas y una organización más eficiente del cuerpo en el espacio.
👣 El primer paso es la observación. El segundo, la intervención específica.
CONTACTO
Referencias
Fujitani R, Jiromaru T, Kida N, Nomura T. 2017. Effect of standing postural deviations on trunk and hip muscle activity. J Phys Ther Sci. 2017 Jul;29(7):1212-1215. doi: 10.1589/jpts.29.1212. PMID: 28744050; PMCID: PMC5509594.
Kendall’s, F., 1999. Músculos: Pruebas, funciones y dolor postural. 4ª Ed. Ed: Marban.
Myers, T. 2021. Anatomy Trains. Myofascial meridians for manual therapists and movement professionals. 4th edition. Elsevier Health Sciences
Myers, T. 2014. Anatomy Trains. Myofascial meridians for manual therapists and movement professionals. 3th edition. Elsevier Health Sciences
Liebenson, C. 2015. Functional Training Handbook. Wolters Kluwer Health.
Neumann, D. A. 2016. Kinesiology of the musculoskeletal system (3rd ed.). Mosby.
Neumann, D. A. (2017). Kinesiology of the Musculoskeletal System: Foundations for Rehabilitation. Elsevier.
Perry, J. & Burnfield, J. M., 2010. Gait Analysis: Normal and Pathological Function. 2nd ed Thorofare, NJ: Slack Incorporated.

Educador Físico Deportivo. Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Colegiado nº 64.218. Máster en Prevención y Readaptación de Lesiones Deportivas en el Fútbol por la UCLM y la RFEF. Máster en Cineantropomería y Nutrición Deportiva por la UV. Técnico Superior en Dietética y Técnico Superior de Fútbol (UEFA Pro). Apasionado del fitness y como deporte futbolero. Tengo la suerte de ayudar a personas a mejorar su salud a través del ejercicio.